Todo el mundo sabe lo que es
un Dragón. Una criatura de gran tamaño, feroz y sanguinaria,
que aparece en los cuentos y en las leyendas como figura complementaria
y que sirve principalmente para resaltar el valor del caballero que se le
enfrenta.
Es un personaje oscuro y misterioso, descrito
sólo a grandes rasgos... poco más que un elemento del paisaje
que aparece para mayor gloria del héroe. Pero el Dragón es
algo más. Es un ser admirable, inteligente y culto, y tiene una vida
y unas características interesantísimas, el margen de los escasos
destellos que se perciben en los cuentos y en las leyendas.
El Dragón ha sido siempre un ser calumniado
y mal juzgado por el hombre , simplemente por ser una criatura diferente.
Como tantos otros seres vivos ha conocido la muerte y la persecución
en nombre de una pretendida supremacía del hombre civilizado.
Tal vez, en el futuro, el hombre aprenda que
con la muerte de una sola especie vegetal o animal pierde un bien insustituible,
más preciado que todas las riquezas del mundo. Sólo con ese
conocimiento, la Tierra podrá seguir siendo una gema azul y brillante
en el universo, pues guarda en su seno el incalculable tesoro de la diversidad
de las especies y el saber de mantenerlas vivas.
El Dragón es capaz de hablar su lengua
natural en el latín, idioma cuyo conocimiento es innato en la especie
dragonil, pero no le cuesta trabajo aprender a expresarse correctamente
en el leguaje de la región que habita.Es amante de los espacios boscosos
y del aire puro, es capaz de resistir la contaminación ambiental
y los ruidos de la civilización. Existe como excepción. Existe
una excepción en esa norma una raza de dragones llamados Draco flamula.